lunes, 21 de abril de 2014

Mi último Diario de Viaje

Viajar es... hacer una pausa en lo cotidiano y sumergirse en el alma del universo. Compartir tus sueños con el planeta y regalarse la oportunidad de jugar un papel estelar en el gran escenario del mundo. Es dejarse impresionar por paradigmas ajenos y poner los propios en tela de juicio, es tomar un anhelo y degustar todas sus fibras. Es vivir la vida de otros sin salir de la nuestra, es suspender el juicio y amar la tierra sin fronteras. Es aceptar la diversidad para sentirse vivo, conectado e irrepetible. Es tener permiso para ser distinto sin ser juzgado, para gastar sin ser reprendido ¡para atreverse sin perder nada! Viajar es la vida y la vida es un viaje. Verónica Figarella (Nov. 2013).

La primera vez que leí estas líneas me quedé asombrada y me pregunté ¿cómo pudo Verónica expresar esta reflexión tan profunda y tan compleja en tan pocas líneas? Definitivamente ayuda mucho tener conscienca de ese viaje interior, esa necesidad de saber quién eres y averiguar de qué estás hecho, y al igual que ella, opino que no hay mejor estratégia que un viaje para impulsar indagaciones y cambios.
Ahora, ¿cómo puedes llevar un diario de viaje si caminas o paseas todo el día y en la noche estás tan cansado que sólo quieres dormir? 
Bueno, he aquí mis estrategias... 
Si te puedes tomar unos minutos al día para registrar lo más relevante o lo que crees que olvidarás, date la oportunidad de escribir. Pero sí no puedes, tienes otros elementos muy significativos que son tus alidos para cuando el cansancio te vence. 
  1. La mejor de todas las aliadas del viaje, la cámara fotográfica, tan importante como tu pasaporte y los pasajes. En ella debes actualizar la fecha y el uso horario correspondiente al lugar que visitas. Ver imágenes del lugar o persona de interés a través de las fotografías te ayudan a rememorar las emociones y muchos de los pensamientos asociados a ese momento. Así podrás ampliar tus notas cuado el viaje haya culminado.
  2. Nunca está demás una libreta para anotar pequeños datos como nombres de lugares o personas.
  3. Usa tu mapa para señalar la ruta de viaje hecha. Anotar el orden del recorrido hecho con números y/o letras, te refrescará la memoria.
  4. Guarda los tickets y/o boletos de transporte o entrada a parques, allí también puedes encontrar el nombre y la fecha en la que los visitaste.
  5. Nunca olvides el lápiz, bolígrafo o marcador tan indispensable para que la estrategia tenga éxito.
Estas herramientas me acompañaron en la realización de último viaje, y el diario correspondiente resultó en la creación de dos libros de 11,25 x 8,75 pulgadas con una recopilación de las fotos que narra visualmente cómo vi los lugares visitados y en el que además dejé espacios en blanco para hacerle notas manuscritas.
Anímate, haz el tuyo, busca tu estilo y revisa tus cambios personales.