martes, 31 de julio de 2012

Registro (Diario) y Orden

Lía Silva (2012)
En la entrada anterior cerré la redacción con esta idea: "El problema de mantener el orden no es moral, es de conciencia, de practicidad (ganas tiempo y espacio), de tener mayor conocimiento sobre ti". 
Luis Alberto "Toto" García (2012)
Profundicemos en las ideas que descansan detrás. El desorden puede intervenir de manera muy efectiva para trastocarnos actividades, perder algo (la cita, el zapato o la paciencia) y desajustarnos emocionalmente... y ¿para qué nos podría servir un registro en momentos como éstos?
Pues, en principio, lo fundamental sería: para llevar una agenda. Si te organizas en el tiempo y en el espacio, revisas tus citas y anotaciones y cumples tus compromisos, lograrás aumentar tu efectividad. Seguramente, también mejorarás tus relaciones sociales.
La siguiente función que tiene un diario, es que puedes desahogarte con él, y expresar de manera escrita o gráfica, tu experiencia con el desorden y sus consecuencias.
Pero el mayor provecho que puedes sacar de un diario, es el reflejo que él da de ti, de cómo escribes, qué material usas, cómo distribuyes el registro dentro de él, qué diagramación utilizas, si contiene  imágenes, qué características tienen, qué emociones e ideas reflejan...
Johan Balza (2012)
Un registro o diario puede tener la forma, calidad, coloridos o texturas que tu decidas; también puede tener información encriptada; se puede usar con el orden que desees, pero ese orden debe estar lo suficientemente claro para ti. Debes recordar cuál es el uso y método de registro, para que sea efectivo y cumpla las funciones expuestas.


NOTA: Las fotografías pertenecen a la muestra de la Exposición del Diario del Artista, realizada este año en el CECA Armando Reverón de la UNEARTE.