miércoles, 6 de junio de 2012

Auto-observación

Fotografía de Ramses Domínguez (2011)
Una técnica fundamental con la que debes contar para poder llevar a cabo un registro personal con éxito, es la autoobservación, que consiste en darse cuenta y reflexionar en torno a nuestras acciones, pensamientos, sentimientos y emociones en un determinado contexto, es decir, el establecimiento de relaciones entre situaciones, objetos y otras personas.
Observarse puede ayudarnos a hacer consciente nuestros procesos internos (positivos o negativos), de hecho se usa mucho en la terapia psicológica como procedimiento de intervención. Y para que sea efectiva hay que seguir ciertas reglas:

  1. Se debe definir qué conducta (pensamiento, emoción o acción) es la que se observa. 
  2. Se debe llevar un registro de la(s) conducta(s) observada(s).
  3. No debemos "autocondenarnos" o "autoflajelarnos" en el proceso de autoobservación.
  4. Tampoco debemos justificarnos, ni echarle la culpa a otras personas o circunstancias de nuestros errores y fracasos.
  5. La autoobservación debe ser lo más objetivo posible, lo que nos lleva al siguiente punto,
  6. Debe ser absoluta y totalmente honesta, aunque descubramos aspectos que nos desagraden de nosotros mismos, sino, el ejercicio lejos de ayudarnos a autoconocernos, puede causarnos un daño terrible.
El primer paso para cambiar (mejorar) es reconocer quiénes somos y cómo nos compartamos.
Somos humanos, tenemos la capacidad de tomar decisiones y cambiar mucho de nuestro comportamiento con consciencia (darse cuenta), perseverancia y paciencia. Los caminos del autoconocimiento son muy personales, así que cada uno de nosotros tomará su rumbo para ello. ¿Te atreves tú?